Mucha gente cree que los dientes debido a su tono blanco, son un hueso mas del cuerpo humano, pero no son lo mismo. El diente es un órgano formado por un tejido que contiene calcio, fósforo y magnesio y esta mezcla hace que sean duros y resistentes.

El diente se compone de varias partes:

Esmalte: es lo que cubre de blanco la pieza y es la parte más dura. Este esmalte está compuesto por un mineral que no es soluble en agua pero a pesar de su dureza los ácidos pueden dañarla y disolverla.

Dentina: Este tejido es más frágil y amarillento que el esmalte pero es lo que conforma la mayor parte del diente y le otorga la tonalidad.

Pulpa dentaria: Es el “nervio del diente” y es lo que nos proporciona la sensibilidad. Está formado por nervios y vasos sanguíneos.

Cemento: Esta capa es la que fija el diente a la mandíbula y le da la estabilidad necesaria