El aspecto de nuestra lengua puede avisarnos sobre enfermedades que podemos padecer, dependiendo de su forma, color, tamaño.

Una lengua sana debe ser blanda, de color rojo pálido. Si encuentras en algún momento un cambio en tu lengua, ya puede ser por color, tamaño, que aparezcan grietas o manchas, te aconsejamos que consultes con tu odontólogo para poder hacer una valoración.

Hay varias características que deberíamos tener en cuenta si aparecen en nuestra lengua:

1 Manchas blancas en la superficie: Suelen aparecer de manera frecuente por el exceso de crecimiento de células, incluso pueden darse en las encías y suelen desaparecer por sí solas. Pero has de tener en cuenta si estas manchas comienzan a tomar un color más rojizo, se puede deber a un problema de diabetes, ansiedad, reacción alérgica.

2 Glocitis o irritación en la lengua: Este estado produce una sensación de picor y la lengua se pone algo mas rojiza. Esto puede deberse por cepillarse la lengua con mucha fuerza o por una reacción a la pasta dental o enjuague bucal. Si al cambiar de hábitos/productos no lo solucionamos, podemos valorar la falta de vitamina B12.

3 La lengua que presenta grietas puede ser una señal de halitosis o falta de higiene. Además puede venir por problemas digestivos, incluso hongos o alergias a medicamentos.

4 Si la lengua tiene manchas mas rojizas  de manera irregular, es lo que denominamos «lengua geográfica» y es debido a la presencia de hongos.

5 Si las papilas gustativas del dorso de la lengua se alargan, puede generar lo que denominamos «lengua pilosa negra», esta presenta un aspecto más oscuro e incluso los sabores pueden ser más agrios.

6 «Macroglasia» o tener una lengua muy grande, puede ocasionar dificultad en el habla y en el masticado y también requiere un tratamiento.